
"You know, relative to it's size, the barnacle has the largest penis of any animal."
Hay pocas cosas en nuestra fértil provincia que lleguen a superar la excelencia que encierra un lomito de la Fuente Alemana. Un lomito de la Fuente Mardoqueo es una de ellas. Y eso no es poco decir, pues una de las cosas más destacables del hemisferio sur es la distinguida tradición secular de las fuentes de soda en la República de Chile. Se trata de lugares relativamente reducidos, casi íntimos. Sobria o profusamente ornamentados con implementos de madera de estilo germánico bávaro, expendios como la Fuente Suiza, la Fuente Alemana o el Kika, nos llevan por un instante al paraíso del producto porcino, debidamente procesado y cocinado con entera dedicación y una exactitud casi científica. Se trata de sitios cuya sencillez contrasta con el excelso sabor de los manjares que ofrecen. Locales hermosos, dignos, republicanos. Locales republicanos para degustar manjares republicanos.
¿Quién podría negarse a la gloria de una ingente porción de lomo veteado de puerco cocido en su propia grasa? Agreguémosle una considerable ración de las mejores paltas del Valle del Elqui, jitomates maduros del valle central, y un toque generoso de mayonesa de la casa, blanquecina y aceitosa como la mejor del orbe. Ahora, emparedemos las guarniciones en un delicioso pan de frica espumante. El resultado no debiera sorprendernos: el mejor lomito de Chile, preparado en la Fuente Mardoqueo, egregia fuente de soda que nos fascina con sus maravillas culinarias y que enaltece hasta llevar a la perfección el arte del buen sandwich.
Los datos relativos a la Fuente Mardoqueo pueden ser consultados con toda expedición en este sitio web: www.fuentemardoqueo.cl
El atractivo sexual no muere después del matrimonio ni del parto. Puede que queden cicatrices o incluso ciertas arrugas, pero hay mujeres que, sobreponiéndose a esos terrenales y comunes inconvenientes, continúan cultivando un atractivo físico arrebatador, que demuestra que una mujer puede incluso llegar a mejorar con la edad (hasta cierto punto, por supuesto). Este es el caso de Katty Kowalezco.
Mujer dócil en apariencia pero altamente deseable y potencialmente fogosa, derroche de placeres sensuales entre las sábanas de una cama matrimonial que extraña el calor de sus ocupantes. Katty Kowalezco destaca por su personalidad sensual y maternal y un erotismo floreciente que la eleva al celestial trono de las “MILF”[1], categoría muy de mi predilección y que designa a aquellas mujeres de cierta edad (digamos, 35 a 45 años terrestres) que, ya habiendo experimentado la maternidad y el matrimonio, siguen despertando pasiones desbordantes en los muchachos (algunos de los cuales probablemente sean compañeros de curso de sus hijos). Esta clase de damas suelen destacarse por detentar atributos físicos fácilmente envidiables por una veinteañera: senos turgentes y voluminosos, curvas generosas, facciones estilizadas y regulares, y una voz profunda que llama a beber de su néctar vital. Así es Katty.
[1] Vid. “American Pie”
La locura y la drogadicción son constantes que advertimos en una diversidad de héroes y antihéroes posmodernos, quienes habitan los espacios de la ficción en un peligroso transe de lucidez carismática y profundo delirio. Incluso podríamos decir que la droga –que conduce a la demencia- forma parte de un contenido poético-romántico que subyace a la estética de estos personajes y que constituye la viga maestra de la construcción mítica del poeta maldito y del genio atormentado. Ante esta relación entre droga, genio y locura, me pregunto por qué la ficción posmoderna insiste en repasar este tipo de personaje. Yo creo que es para retratar la fragilidad del espíritu humano, que coexiste con sus más excelsas manifestaciones y, ante todo, con la poesía en todas sus formas.
"La vida del avaro es un constante ejercicio del poder humano puesto al servicio de la personalidad"
Esta sección pretende introducir al público general en el estudio y reflexión en torno al derecho comercial, rama viva del derecho privado. Sepan todos que el derecho comercial inunda sus vidas más que cualquier otra rama científico-jurídica… ¿no está convencido, mi amado lector? Pues bien, Ud debe convencerse: el acto de comercio inunda su vida, desde la compraventa de mercancías al contrato de seguro terrestre, del giro de un simple cheque nominativo a la emisión de bonos de deuda... ¡todo es mercantil! Por cada manzana que Ud se come hay por lo menos tres actos de comercio detrás. Cuando se dirige a su trabajo en autobús o metro, una empresa de transporte celebra un acto de comercio (porte de pasajeros) con Ud. Y así…
Muchas injurias han sido proferidas en contra del puerco. “Marrano” es el término que usaban los españoles medievales para referirse a cierto pueblo elegido, injustamente despreciado. Cada vez que hacemos algo asqueroso, bajo, o derechamente perverso, se nos tilda de “cerdos”, “puercos”, o –desde hace siglo y medio- de “cerdos capitalistas”. Los actos de avaricia, impudicia, lujuria (y otros igualmente deshonestos) caen bajo la categoría de “chanchadas” y “cochinadas”. Actualmente, incluso se está culpando a los cerdos de la aparición de un germen asesino salido de Nueva España. Jules, personaje de “Pulp Fiction”, se niega a probar tocino por considerar que el chancho es un animal inmundo. El Levítico prohíbe su consumo, y el propio Jesucristo emplea dichos animales para encerrar demonios. Orwell los utiliza como metáfora para ilustrar el desequilibrio de poder en la sociedad estalinista, mientras que en “En la granja”, Orson, el irritante protagonista, es también un cerdo. Por todas partes, la nobleza del puerco es desconocida y su nombre denostado hasta la saciedad.
"'In this world nothing can be said to be certain, except death and taxes."