jueves, 7 de mayo de 2009

Frase del día

"La vida del avaro es un constante ejercicio del poder humano puesto al servicio de la personalidad"

(Honoré De Balzac)

Delicias del Derecho Mercantil: LA LETRA DE CAMBIO

Esta sección pretende introducir al público general en el estudio y reflexión en torno al derecho comercial, rama viva del derecho privado. Sepan todos que el derecho comercial inunda sus vidas más que cualquier otra rama científico-jurídica… ¿no está convencido, mi amado lector? Pues bien, Ud debe convencerse: el acto de comercio inunda su vida, desde la compraventa de mercancías al contrato de seguro terrestre, del giro de un simple cheque nominativo a la emisión de bonos de deuda... ¡todo es mercantil! Por cada manzana que Ud se come hay por lo menos tres actos de comercio detrás. Cuando se dirige a su trabajo en autobús o metro, una empresa de transporte celebra un acto de comercio (porte de pasajeros) con Ud. Y así…
Dicho esto, internémonos en la belleza de la letra de cambio y su historia.
Tanto la letra como el contrato del cambio se insertan en la ilustre tradición histórica de la usura (frutos civiles del capital), costumbre sobre la cual se han trabado milenarias polémicas. Las operaciones de cambio de dinero, en particular, tienen su origen en los usos mercantiles de los hebreos que comerciaban a lo largo y ancho de la Francia alto-medieval. Habitual para ellos era la práctica de cambiar sus joyas y alhajas más preciosas por mercancías y monedas. Ricos como eran, los comerciantes judíos no podían atravesar las vastas extensiones de tierra feudal sin verse convertidos en fáciles presas de los muchos rufianes y bandidos que acechaban a los viajeros. Por lo tanto, el ingenio hebreo ideó un mecanismo contractual idóneo para trasladar dinero de forma virtual, por medio de un puro vínculo jurídico entre agentes privados, consistente en la promesa de entregar un tanto de dinero en un momento y lugar distintos a los de la convención, a cambio de la entrega inmediata o promesa de un cierto valor. Nace así el contrato de cambio.
Por supuesto, en la Edad Media la palabra desnuda carecía de mayor crédito, y el principio del consensualismo jurídico no sería aceptado en materia contractual sino hasta trascurridos cinco siglos y por mor de la mayor de las revoluciones que sacudiría a la Francia moderna. Era, entonces, menester, contar con un soporte documentario para el cambio. De tal manera, surgió la letra de cambio, cuya función primigenia fue la de servir de prueba e instrumento de ejecución al contrato de cambio, encontrándose ligado a este de manera indisoluble. Más tarde, la letra de cambio se independiza del contrato de cambio y pasa a adquirir una importancia más gravitante en el tráfico jurídico-mercantil: la letra de cambio se convierte en un instrumento de crédito libremente transferible entre los mercaderes. Para que la transferencia dominical de la letra fuera posible, se incluyó en dichos documentos la cláusula “a la orden”, que significa que la tradición del documento se puede realizar mediante el “endoso” y sin sujetarse a las solemnidades del derecho común en materia de cesión de créditos nominativos, que, por engorrosas y complejas, escapaban a las necesidades crecientes del comercio y la usura.
Modernamente, decimos que la letra de cambio (y en general, los títulos valores creados a su imagen y semejanza) es un instrumento independiente, autónomo e incausado. Sus efectos jurídicos y la obligatoriedad de la prestación dineraria que en él se contiene, operan al margen del negocio contractual que le haya dado origen, convirtiéndose en un útil mecanismo para garantizar el pago de toda clase de obligaciones, sin por ello constituir novación o remisión de la deuda principal.
El origen y desarrollo del contrato de cambio y, principalmente, de la letra de cambio, forman parte de una compleja y extensa labor intelectual llevada a cabo por juristas al servicio de la jurisprudencia universal. Espero que lo sepamos apreciar con claridad cada día que pasa en este siglo proceloso.

lunes, 4 de mayo de 2009

Frase del día

"El problema del concurso aparente es que las apariencias engañan”

(Dr. Carlos Correa)

jueves, 30 de abril de 2009

Frase del día

"I like pigs. Dogs look up to us. Cats look down on us. Pigs treat us as equals."

(Sir Winston Churchill)

Desagravio a la Bestia Porcina

Muchas injurias han sido proferidas en contra del puerco. “Marrano” es el término que usaban los españoles medievales para referirse a cierto pueblo elegido, injustamente despreciado. Cada vez que hacemos algo asqueroso, bajo, o derechamente perverso, se nos tilda de “cerdos”, “puercos”, o –desde hace siglo y medio- de “cerdos capitalistas”. Los actos de avaricia, impudicia, lujuria (y otros igualmente deshonestos) caen bajo la categoría de “chanchadas” y “cochinadas”. Actualmente, incluso se está culpando a los cerdos de la aparición de un germen asesino salido de Nueva España. Jules, personaje de “Pulp Fiction”, se niega a probar tocino por considerar que el chancho es un animal inmundo. El Levítico prohíbe su consumo, y el propio Jesucristo emplea dichos animales para encerrar demonios. Orwell los utiliza como metáfora para ilustrar el desequilibrio de poder en la sociedad estalinista, mientras que en “En la granja”, Orson, el irritante protagonista, es también un cerdo. Por todas partes, la nobleza del puerco es desconocida y su nombre denostado hasta la saciedad.
En honor a la verdad, mucho es lo que debemos al involuntario y cotidiano sacrificio de miles de puercos para el bienestar del género humano.
El puerco es un monumento natural magnífico, difícilmente superable por otras fuentes de nutrientes animales (salvo, tal vez, la bestia bovina). De él sacamos la salchicha, la longaniza, la butifarra, el jamón, el pernil, el queso de cabeza y otras delicias que Usted puede encontrar fácilmente en su fiambrería local. Sin puerco no hay ni costillas, ni panceta, ni tocino. Créanme, bienamados lectores: sin la bestia porcina, son muchos los goces del mundo a los que tendríamos que renunciar. De la misma manera que Homero Simpson en su memorable parrillada, reivindiquemos a uno de los animales más aprovechables y gustosos de nuestras granjas y celebremos su gloria engullendo un delicioso emparedado de pernil con chukrut, mayonesa y pepinillos. No vives de ensalada.

miércoles, 29 de abril de 2009

Frase del día

"'In this world nothing can be said to be certain, except death and taxes."

(Dr. Benjamin Franklin)

lunes, 27 de abril de 2009

Habeas Corpus

Señor Mefisto: Puede Ud pedir lo que quiera. Otra cosa es que se lo den.

Saludos,

Jurídico.

Respuesta al Sr. Mefisto

Monseñor Mefisto: Puede Ud formularme las consultas que quiera.
Saludos cordiales,
Jurídico.

viernes, 24 de abril de 2009

Homenaje al Mamut

En el día de la Tierra me he propuesto rendir un sentido homenaje a una de las bestias más notables que alguna vez haya caminado por este planeta y que lamentablemente no hemos podido ver jamás en carne viva.
En la naturaleza física hay muy pocas imágenes más majestuosas y sublimes que la de un mamut lanudo. Una bestia imponente, enorme, mayor que la vida misma. Estos felpudos gigantescos moraron durante edades estelares y prehistóricas, desde los fríos páramos de la España glacial hasta las desoladas tierras de los zares, rodeadas de hielos eternos de incalculable belleza. Triste fue el hecho de que estos colosos perecieron y quedaron borrados de la faz de la tierra hace ya miles de años, probablemente a causa de la caza cavernícola.
Los hombres somos destructores de mundos. Esa parece ser nuestra misión en el gran escenario del cosmos. Pero nuestro potencial destructivo no es ni ha sido en vano. Nuestras máquinas trituradoras hay devastado valles y reducido selvas enteras al nivel de áridos desiertos. No obstante, al mismo tiempo hemos erigido las pirámides y descubierto el átomo. La nuestra es una destrucción creativa pero, creativa y todo, es hora de que nos hagamos responsables por ella. Considero que es tarea capital de nuestro siglo la reintroducción de este mamífero a la fauna del mundo, merced a las nuevas técnicas de clonación de especies animales. Confiado en el porvenir de la ciencia y de la técnica, espero que los hombres de nuestra edad sean capaces de enmendar lo que nuestros antepasados hicieron en la última edad glacial y espero estar dentro de la primera generación de seres humanos en los últimos diez mil años, que pueda admirar a un ejemplar vivo de este gigante de los hielos. Asimismo, espero que lleguen a reaparecer otras bestias admirables de antaño, como el bisonte europeo, el megaterio y el mastodonte. Pero el dodo, jamás.

viernes, 27 de marzo de 2009

Houseísmo de hoy


"I've found that when you want to know the truth about someone that someone is probably the last person you should ask."

(Dr. Gregory House)