viernes, 30 de abril de 2010

Teoría y práctica de la fundición de metales pesados (pieza de alta dramaturgia)

POLAINAS. En aquella época, todas las cosas eran en blanco y negro.

SAN IGNACIO. Eso es una estupidez, el color siempre ha existido.

POLAINAS. No, sólo lo han sido desde 1960 en adelante.

SAN IGNACIO. Eso no tiene sentido

POLAINAS. ¡Tiene todo el sentido del mundo!; mira las películas.

SAN IGNACIO. Mmm... ¿Y “Lo que el viento se llevó”?

POLAINAS. ¿Qué con eso?

SAN IGNACIO. Es en colores...

POLAINAS. ¿Y?

SAN IGNACIO. Es de 1938

POLAINAS. Yo pensé que era de 1939 (pensativo, se pone el dedo en la boca)

SAN IGNACIO. Eso no es relevante; tú me dices que el color es posterior a 1960, yo te digo que hay al menos una película en technicolor que es anterior a esa fecha.

POLAINAS. Eso es axiomáticamente imposible.

SAN IGNACIO. Eres un idiota

POLAINAS. A menos que... (pensativo)

SAN IGNACIO. No pretendo seguir esta conversación absurda. Es obvio que estás al borde de uno de tus brotes sicóticos de siempre.

(se mantienen callados un breve lapso)

¿me ibas a decir algo?

POLAINAS. Deben haberle puesto los colores después.

SAN IGNACIO. ¿Y por qué habrían de hacer eso?

POLAINAS. Supongo que será parte de una conspiración.

SAN IGNACIO. ¿Cómo la que ocultó el asesinato de Kennedy?

POLAINAS. A Kennedy lo mataron a vista y paciencia de todos. Lo que ocultaron fue la llegada de las hordas barbáricas de Plutón. Pero ya es tarde: nuestro sistema inmunológico tendrá que bastar.

(se mantienen callados un breve lapso)

SAN IGNACIO. ¡Hay películas de Hitchcock a color que son previas a 1960!

POLAINAS. Hitchcock era un obeso. Tendrás que darme un mejor ejemplo.

SAN IGNACIO. ¿”El puente sobre el Río Kwai”?

POLAINAS. Nah! Los japoneses son poco creíbles, y los siameses son unos gatos muy mañosos.

SAN IGNACIO. ¿Y Miguel Ángel? ¿cómo pudo haber pintado la Capilla Sixtina sin colores?

POLAINAS. Pues había una variedad de grises.

SAN IGNACIO. Bueno, bueno, ¿y de dónde salió el color?

POLAINAS. De la radioactividad.

SAN IGNACIO. Explícate.

POLAINAS. No es necesario: es autoevidente.

SAN IGNACIO. No veo qué tenga que ver el automovilismo en esto.

POLAINAS. Bueno... las películas de carros son en colores, como “Ben Hur”

SAN IGNACIO. Ben Hur y Jesucristo eran buenas personas, pero el delirio es siempre permanente.

POLAINAS. El itinerario de los dioses es un misterio para los inmortales, pero para los mortales es simplemente una pieza de kriptonita.

SAN IGNACIO. ¿Cómo la de Superman?

POLAINAS. (lo mira extrañado) Dudo que Superman haya poseído kriptonita.

SAN IGNACIO. ¿Y César?

POLAINAS. A César lo mataron, igual que a Kennedy

SAN IGNACIO. ¿Y a Superman?

POLAINAS. También lo mataron, pero resucitó al tercer día.

SAN IGNACIO. ¿y en el cuarto, qué pasó?

POLAINAS. Lo que ocurre en el cuarto, se queda en el cuarto.

SAN IGNACIO. No así en la Dehesa...

POLAINAS. ¡La Dehesa es un barrio de mierda!

SAN IGNACIO. No creo que sea justo meter a todos los chinos en un mismo gallinero.

POLAINAS. La armonía universal se logra sin demasiada coca cola.

SAN IGNACIO. No se puede vivir sin Aarom.

POLAINAS. Eso si que no se puede

Fin.


domingo, 20 de diciembre de 2009

In Memoriam

BRITTANY MURPHY
(1978-2009)
Tu dulce inocencia vivirá para siempre en la ciudad de las imágenes. Ahora reposas junto a las estrellas.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Frase del día

"Se estima que millones de árboles en el mundo son plantados accidentalmente por ardillas que entierran sus nueces y se olvidan donde las escondieron."

(Otto Non Salas Ala)

miércoles, 2 de septiembre de 2009

El Wagyu


Ayer probé el wagyu en “Las vacas gordas”, ilustrísimo expendio capitalino de carnes vacunas rostisadas. Me sorprendió la extrema ternura y grasitud de las carnes, así como la enorme facilidad para cortarlas. Se nota que el animal sacrificado no había hecho mucho en la vida. No era culpa suya. El pobre brutito no tuvo elección. Nadie le ofreció hacer pilates ni perseguir turistas imbéciles en la Fiesta de San Fermín. Además, nunca conoció vaca. No le midieron el colesterol ni nadie le tomó la presión arterial. No importaba. Esa pobre bestiecilla no estaba destinada a durar. Así, mientras degustaba los fofos tejidos de la bestia inmolada, derramaba una lágrima por la obvia improductividad de sus días.

Ud se preguntará, estimado lector, qué tanta pena por el animal. Después de todo, es sólo un bóvido. Además, tuvo una muerte higiénica e indolora, cosa de la que la bestia porcina no puede jactarse. Tristeza habría que tener por los pobres trabajadores nipones que se dedicaban a perfumarlo y alimentarlo, limpiar sus heces fecales y contarle cuentos dulces, para asegurarse que durmiera bien. No sé. En realidad, no sé si valga la pena derramar lágrima alguna por algo o por alguien. ¿Habrá sentido en algún momento el instinto de sobrevivencia? ¿Habrá tramado rebelarse contra sus captores?

Mutilado para nuestro deleite, el novillo wagyu que engullí anoche jamás conocerá ni un ápice del sufrimiento y de la miseria que todos los días inunda las calles y las llena de inmundicia. Más que entristecerse por su vida sin sentido, quizás lo sensato sea envidiarlo. Nunca tuvo que conformarse con las estúpidas y degradantes convenciones sociales. Jamás supo de la hipocresía ni del latrocinio al que nos vemos constantemente expuestos en nuestras vidas miserables. Para él, nada tuvo sentido. Pero, en realidad, tal vez nada tenga sentido. El sinsentido nos hace libres. Somos libres y estamos solos. No hay nada más.

En lo personal, pese a la ternura del wagyu, sigo prefiriendo las razas inglesas clásicas, propias del Río de la Plata. Fundamentalmente, porque esas razas no me hacen llorar.

viernes, 28 de agosto de 2009

Frase del día


"We're all puppets, Laurie. I'm just a puppet who can see the strings."

(Dr. Jonathan Osterman/Dr. Manhattan, de "Watchmen")

domingo, 16 de agosto de 2009

Homenaje a "la Uruguaya"

El Río de la Plata es conocido mundialmente por la nobleza de su producto cárnico y por las buenas artes de su parrillada. Su ganado, Angus o Hereford, pasta tiernamente por la infinita y fértil sabana que conocemos como “la pampa”, sin advertir ni por un momento que llegará a convertirse en uno de los más apetitosos manjares de que se tenga noticia. Ello, por cierto, merced a las nobles artes del gaucho, capaz de manipular con maestría el fuego incandescente, la sal cristalina y el bruto músculo del bóvido recién sacrificado, organizando esos elementos como si se tratara de un alquimista convirtiendo el hidrógeno en oro. El prodigio resultante es la carne asada a la parrilla, sangriento manjar capaz de seducir al paladar más exigente.

El restaurante “La Uruguaya” nos entrega una parrillada que equivale a un corte transversal de las mejores piezas cárneas de la región platense: dos suculentos bifes de chorizo, dos magníficas piezas de asado de tira, una hermosa porción de costillar porcino, un cuarto de pollo asado, dos chorizos de la mejor calidad, dos sangrientas morcillas saladas de buen grosor y, finalmente, dos pamplonas rebosantes de grasa. Agreguémosle una buena dosis de chimichurri y unas cuantas copas de buen vino de mesa. El panorama que se extiende ante nuestros ojos es realmente glorioso.

Los datos relativos a La Uruguaya pueden ser consultados con toda expedición en este sitio web: www.lauruguaya.cl

Frase del día


"Heard a joke once: Man goes to doctor. Says he's depressed. Says life seems harsh and cruel. Says he feels all alone in a threatening world where what lies ahead is vague and uncertain. Doctor says "Treatment is simple. Great clown Pagliacci is in town tonight. Go and see him. That should pick you up." Man bursts into tears. Says "But, doctor...I am Pagliacci." Good joke. Everybody laugh. Roll on snare drum. Curtains. Fade to black."

(Walter Kovacs/Rorschach, en "Watchmen")

Abogado Ilustre. Ernesto Vargas W.

Para inaugurar esta sección, me referiré a uno de los nuevos grandes maestros del derecho, Ernesto Vargas. Don Ernesto nació en la grande ciudad de Santiago, en el muy recordado diciembre de 1982 (esto es, a mil novecientos ochenta y dos años del nacimiento del profeta de Galilea), en el seno de una familia tradicional chileno-germánica.

Cursó sus primeras letras en el Colegio Alemán de Santiago, estudios que han marcado su vida con sólidos valores morales, los que, como premisas universales indelebles, han fortalecido su carácter viril y liberal. En 2001, se matriculó en el Curso de Leyes de la Universidad de Chile, destacándose por un espléndido rendimiento, que lo llevó a merecer distinción máxima en su grado académico. Su tesis de grado versó sobre la “Interferencia en contrato ajeno”, pieza maciza de doctrina que constituye hasta nuestros días un referente obligado para todo estudio científico serio relacionado con el tema.

A medida que recorremos la biografía de don Ernesto, vemos en él a un hombre abnegado y valeroso, amigo de la verdad y defensor de la justicia. Siempre ha patrocinado causas justas y sólidamente fundadas, destacándose en el foro por su lógica irrefutable, así como por la irrefragable verdad de sus argumentos.

En el campo de la academia, siempre se ha destacado por compartir sus enormes conocimientos jurídicos con la más selecta juventud santiaguina, tanto en la cátedra como en el pasillo. Eximio orador, sus palabras conmueven hasta llevar al llanto a su concurrencia. Evaluador medido y razonable, nunca se ha recibido queja que ponga en cuestión su criterio académico. Nunca reprueba a un alumno, a menos que, tras una larga y exhaustiva interrogación, este evidencie ignorar por completo la materia. En esos casos –muy escasos, por lo demás- don Ernesto deposita con tristeza una bolita blanca, faltando las dos negras de reprobación.

En el ámbito público, don Ernesto se ha destacado por su intervención en los más intrincados problemas teórico-constitucionales, dando gala de una sapiencia y unos conocimientos difícilmente igualables.

En lo político, es un liberal de tomo y lomo, como pocos quedan en el firmamento de las ideas. Su pertenencia a Libertades Públicas A.G evidencian su profundo compromiso con los principios democráticos y republicanos que gobiernan toda acción política civilizada.

Santo varón, hombre de letras, republicano, patriota. Ernesto Vargas es uno de los más brillantes jurisconsultos de nuestro tiempo, infatigable, modesto y virtuoso. Su saber profundo del derecho civil lo pone en un lugar equiparable solamente a los grandes maestros de antaño, como don Arturo Alessandri Rodríguez, don Fernando Fueyo o don Luis Claro Solar.

Houseísmo de hoy


"You know, relative to it's size, the barnacle has the largest
penis of any animal."

(Dr. Gregory House)

Homenaje a la Fuente Mardoqueo

Hay pocas cosas en nuestra fértil provincia que lleguen a superar la excelencia que encierra un lomito de la Fuente Alemana. Un lomito de la Fuente Mardoqueo es una de ellas. Y eso no es poco decir, pues una de las cosas más destacables del hemisferio sur es la distinguida tradición secular de las fuentes de soda en la República de Chile. Se trata de lugares relativamente reducidos, casi íntimos. Sobria o profusamente ornamentados con implementos de madera de estilo germánico bávaro, expendios como la Fuente Suiza, la Fuente Alemana o el Kika, nos llevan por un instante al paraíso del producto porcino, debidamente procesado y cocinado con entera dedicación y una exactitud casi científica. Se trata de sitios cuya sencillez contrasta con el excelso sabor de los manjares que ofrecen. Locales hermosos, dignos, republicanos. Locales republicanos para degustar manjares republicanos.

¿Quién podría negarse a la gloria de una ingente porción de lomo veteado de puerco cocido en su propia grasa? Agreguémosle una considerable ración de las mejores paltas del Valle del Elqui, jitomates maduros del valle central, y un toque generoso de mayonesa de la casa, blanquecina y aceitosa como la mejor del orbe. Ahora, emparedemos las guarniciones en un delicioso pan de frica espumante. El resultado no debiera sorprendernos: el mejor lomito de Chile, preparado en la Fuente Mardoqueo, egregia fuente de soda que nos fascina con sus maravillas culinarias y que enaltece hasta llevar a la perfección el arte del buen sandwich.

Los datos relativos a la Fuente Mardoqueo pueden ser consultados con toda expedición en este sitio web: www.fuentemardoqueo.cl

viernes, 15 de mayo de 2009

Belleza femenina del día: KATTY KOWALEZCO


El atractivo sexual no muere después del matrimonio ni del parto. Puede que queden cicatrices o incluso ciertas arrugas, pero hay mujeres que, sobreponiéndose a esos terrenales y comunes inconvenientes, continúan cultivando un atractivo físico arrebatador, que demuestra que una mujer puede incluso llegar a mejorar con la edad (hasta cierto punto, por supuesto). Este es el caso de Katty Kowalezco.

Mujer dócil en apariencia pero altamente deseable y potencialmente fogosa, derroche de placeres sensuales entre las sábanas de una cama matrimonial que extraña el calor de sus ocupantes. Katty Kowalezco destaca por su personalidad sensual y maternal y un erotismo floreciente que la eleva al celestial trono de las “MILF”[1], categoría muy de mi predilección y que designa a aquellas mujeres de cierta edad (digamos, 35 a 45 años terrestres) que, ya habiendo experimentado la maternidad y el matrimonio, siguen despertando pasiones desbordantes en los muchachos (algunos de los cuales probablemente sean compañeros de curso de sus hijos). Esta clase de damas suelen destacarse por detentar atributos físicos fácilmente envidiables por una veinteañera: senos turgentes y voluminosos, curvas generosas, facciones estilizadas y regulares, y una voz profunda que llama a beber de su néctar vital. Así es Katty.
[1] Vid. “American Pie”

House: droga, genio y locura

La locura y la drogadicción son constantes que advertimos en una diversidad de héroes y antihéroes posmodernos, quienes habitan los espacios de la ficción en un peligroso transe de lucidez carismática y profundo delirio. Incluso podríamos decir que la droga –que conduce a la demencia- forma parte de un contenido poético-romántico que subyace a la estética de estos personajes y que constituye la viga maestra de la construcción mítica del poeta maldito y del genio atormentado. Ante esta relación entre droga, genio y locura, me pregunto por qué la ficción posmoderna insiste en repasar este tipo de personaje. Yo creo que es para retratar la fragilidad del espíritu humano, que coexiste con sus más excelsas manifestaciones y, ante todo, con la poesía en todas sus formas.
Así como los cristales y porcelanas más preciosos se pueden romper fácilmente, el alma de estos héroes atormentados es brillante, pero está sujeta a próxima corrupción. Así lo hemos visto en Rimbaud y los poetas malditos, todos muertos antes de llegar a la madurez de sus pasiones. Elvis Presley, James Dean, Jim Morrison y Kurt Cobain perecieron también -pese a su genialidad- antes de sus días. Y aun aquellos personajes que no han muerto, cayeron al vacío, víctimas de sus obsesiones y adicciones: “la luz que es dos veces más brillante brilla la mitad del tiempo”. Así fue como Tyrell, de “Blade Runner” plasmó en palabras la esencia trágica del héroe atormentado.
Es así como House, un sujeto a todas luces descollante y genial, lleva su mente a límites oscuros y tormentosos. El dolor que siente lo abruma. No puede subsistir normalmente sin vicodina, ni está (hasta ahora) dispuesto a hacerlo: “ellas (las píldoras) me dejan hacer mi trabajo y me quitan el dolor”[1]. Su personalidad narcisista le impide trabar vínculos íntimos con la mayor parte de las personas, salvo con su amigo Wilson, quien, como oncólogo y hombre sensible que es, comprende mejor que nadie a House y lo ayuda en cierta medida a soportar su insoportable soledad y su permanente vacío existencial. Con todo, House cae una y otra vez en una espiral de miseria e introspección autodestructiva, presa de su adicción y de sus permanentes obsesiones. En el episodio final de la quinta temporada (el último que han dado) House se da cuenta de que ha estado alucinando y ya no puede practicar la medicina. Ante ello, decide internarse en un hospital psiquiátrico. Se trata de un final francamente triste para la temporada, aunque dramáticamente eficaz y atrevido: la locura finalmente ha interferido en la hasta ahora dominante lucidez intelectual que caracteriza al personaje. Es así como se completa la triple entente de droga, genio y locura, que caracteriza a algunos notables héroes posmodernos y que nos dice que, en nuestra época de dudas y angustias, ni mantener la cordura es posible ni la genialidad es tal sin una chispa de locura. Afortunadamente, no estamos frente a un desenlace definitivo, sino ante una transición entre temporadas. Esperamos con ansia la continuación.
[1] “They let me do my job and they take away my pain” (En “Detox”, Primera Temporada)

jueves, 7 de mayo de 2009

Frase del día

"La vida del avaro es un constante ejercicio del poder humano puesto al servicio de la personalidad"

(Honoré De Balzac)

Delicias del Derecho Mercantil: LA LETRA DE CAMBIO

Esta sección pretende introducir al público general en el estudio y reflexión en torno al derecho comercial, rama viva del derecho privado. Sepan todos que el derecho comercial inunda sus vidas más que cualquier otra rama científico-jurídica… ¿no está convencido, mi amado lector? Pues bien, Ud debe convencerse: el acto de comercio inunda su vida, desde la compraventa de mercancías al contrato de seguro terrestre, del giro de un simple cheque nominativo a la emisión de bonos de deuda... ¡todo es mercantil! Por cada manzana que Ud se come hay por lo menos tres actos de comercio detrás. Cuando se dirige a su trabajo en autobús o metro, una empresa de transporte celebra un acto de comercio (porte de pasajeros) con Ud. Y así…
Dicho esto, internémonos en la belleza de la letra de cambio y su historia.
Tanto la letra como el contrato del cambio se insertan en la ilustre tradición histórica de la usura (frutos civiles del capital), costumbre sobre la cual se han trabado milenarias polémicas. Las operaciones de cambio de dinero, en particular, tienen su origen en los usos mercantiles de los hebreos que comerciaban a lo largo y ancho de la Francia alto-medieval. Habitual para ellos era la práctica de cambiar sus joyas y alhajas más preciosas por mercancías y monedas. Ricos como eran, los comerciantes judíos no podían atravesar las vastas extensiones de tierra feudal sin verse convertidos en fáciles presas de los muchos rufianes y bandidos que acechaban a los viajeros. Por lo tanto, el ingenio hebreo ideó un mecanismo contractual idóneo para trasladar dinero de forma virtual, por medio de un puro vínculo jurídico entre agentes privados, consistente en la promesa de entregar un tanto de dinero en un momento y lugar distintos a los de la convención, a cambio de la entrega inmediata o promesa de un cierto valor. Nace así el contrato de cambio.
Por supuesto, en la Edad Media la palabra desnuda carecía de mayor crédito, y el principio del consensualismo jurídico no sería aceptado en materia contractual sino hasta trascurridos cinco siglos y por mor de la mayor de las revoluciones que sacudiría a la Francia moderna. Era, entonces, menester, contar con un soporte documentario para el cambio. De tal manera, surgió la letra de cambio, cuya función primigenia fue la de servir de prueba e instrumento de ejecución al contrato de cambio, encontrándose ligado a este de manera indisoluble. Más tarde, la letra de cambio se independiza del contrato de cambio y pasa a adquirir una importancia más gravitante en el tráfico jurídico-mercantil: la letra de cambio se convierte en un instrumento de crédito libremente transferible entre los mercaderes. Para que la transferencia dominical de la letra fuera posible, se incluyó en dichos documentos la cláusula “a la orden”, que significa que la tradición del documento se puede realizar mediante el “endoso” y sin sujetarse a las solemnidades del derecho común en materia de cesión de créditos nominativos, que, por engorrosas y complejas, escapaban a las necesidades crecientes del comercio y la usura.
Modernamente, decimos que la letra de cambio (y en general, los títulos valores creados a su imagen y semejanza) es un instrumento independiente, autónomo e incausado. Sus efectos jurídicos y la obligatoriedad de la prestación dineraria que en él se contiene, operan al margen del negocio contractual que le haya dado origen, convirtiéndose en un útil mecanismo para garantizar el pago de toda clase de obligaciones, sin por ello constituir novación o remisión de la deuda principal.
El origen y desarrollo del contrato de cambio y, principalmente, de la letra de cambio, forman parte de una compleja y extensa labor intelectual llevada a cabo por juristas al servicio de la jurisprudencia universal. Espero que lo sepamos apreciar con claridad cada día que pasa en este siglo proceloso.

lunes, 4 de mayo de 2009

Frase del día

"El problema del concurso aparente es que las apariencias engañan”

(Dr. Carlos Correa)

jueves, 30 de abril de 2009

Frase del día

"I like pigs. Dogs look up to us. Cats look down on us. Pigs treat us as equals."

(Sir Winston Churchill)

Desagravio a la Bestia Porcina

Muchas injurias han sido proferidas en contra del puerco. “Marrano” es el término que usaban los españoles medievales para referirse a cierto pueblo elegido, injustamente despreciado. Cada vez que hacemos algo asqueroso, bajo, o derechamente perverso, se nos tilda de “cerdos”, “puercos”, o –desde hace siglo y medio- de “cerdos capitalistas”. Los actos de avaricia, impudicia, lujuria (y otros igualmente deshonestos) caen bajo la categoría de “chanchadas” y “cochinadas”. Actualmente, incluso se está culpando a los cerdos de la aparición de un germen asesino salido de Nueva España. Jules, personaje de “Pulp Fiction”, se niega a probar tocino por considerar que el chancho es un animal inmundo. El Levítico prohíbe su consumo, y el propio Jesucristo emplea dichos animales para encerrar demonios. Orwell los utiliza como metáfora para ilustrar el desequilibrio de poder en la sociedad estalinista, mientras que en “En la granja”, Orson, el irritante protagonista, es también un cerdo. Por todas partes, la nobleza del puerco es desconocida y su nombre denostado hasta la saciedad.
En honor a la verdad, mucho es lo que debemos al involuntario y cotidiano sacrificio de miles de puercos para el bienestar del género humano.
El puerco es un monumento natural magnífico, difícilmente superable por otras fuentes de nutrientes animales (salvo, tal vez, la bestia bovina). De él sacamos la salchicha, la longaniza, la butifarra, el jamón, el pernil, el queso de cabeza y otras delicias que Usted puede encontrar fácilmente en su fiambrería local. Sin puerco no hay ni costillas, ni panceta, ni tocino. Créanme, bienamados lectores: sin la bestia porcina, son muchos los goces del mundo a los que tendríamos que renunciar. De la misma manera que Homero Simpson en su memorable parrillada, reivindiquemos a uno de los animales más aprovechables y gustosos de nuestras granjas y celebremos su gloria engullendo un delicioso emparedado de pernil con chukrut, mayonesa y pepinillos. No vives de ensalada.

miércoles, 29 de abril de 2009

Frase del día

"'In this world nothing can be said to be certain, except death and taxes."

(Dr. Benjamin Franklin)

lunes, 27 de abril de 2009

Habeas Corpus

Señor Mefisto: Puede Ud pedir lo que quiera. Otra cosa es que se lo den.

Saludos,

Jurídico.

Respuesta al Sr. Mefisto

Monseñor Mefisto: Puede Ud formularme las consultas que quiera.
Saludos cordiales,
Jurídico.